15 nov. 2011

Él es un artista y ella es su pintura y su pincel.

Ella cree en hadas, gnomos y sirenas. Él cree que porque ella cree, y cuando sonríe a las estrellas iluminadas por la luz de la luna recién descubierta, él se enamora de nuevo porque puede, quiere y lo hará. 
 

Cada noche la pinta con colores hechos de susurros y fe...."ella es la cosa más hermosa que jamás han podido ver".
 Cuando la besa, él saborea una mezcla de humo y cenizas, porque se quema con una pasión tan fuerte que se lleva todo lo que tiene para no quemarse en ella, con ella. 

-¿Crees en el destino?
 preguntó. Y tan pronto como él ve bailando sus dedos sobre aquellas blancas teclas de marfil, - creo que sí. 

Ella da armoniosas vueltas sobre la hierba alta y él la observa. -bebé, te ves exquisita. Una mezcla de diamantes y perlas, y tal vez un toque de amor.
 - Guardaré este momente en lo más profundo de mi ser. dijo él. Desliza un dedo sobre la línea de su mandíbula, cierra los ojos y comienza a formarse una mezcla perfecta de colores.

El solía ser un artista.

Ella se acercó... y susurró una dulce y última melodía, colocó un beso ligero en sus labios, y comenzó bailar suavemente en la distancia. -
 "Quizás este es nuestro destino". dijo su musa por última vez.
El solía ser un artista...pero ella sigue siendo su pintura, pincel e inspiración.


-Anónimo.

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