9 dic. 2011

Lleva toda la tarde sentada sobre su cama, apoyada en la pared leyendo. O al menos, deslizando su mirada por las líneas de un libro. Incluso ha movido la cama para aprovechar el reflejo del sol en una de las paredes. Un poco de calor solar siempre es agradable, y en esos momentos, necesitaba de algo agradable, ya lo creo. Pasan las horas, ha avanzado un montón de páginas que tendrá que volver a leer. No se ha enterado de nada, en su cabeza tiene otras cosas más importantes. Mira el calendario, mañana tiene examen. Bah, tampoco piensa ponerse a estudiar. Si no se ha enterado de qué le ha pasado a la protagonista de las hojas que ha leído, cómo iba a memorizar las revoluciones liberales. Esa actitud es poco común en ella, pero no le importa. A veces la gente necesita desconectar de todo, y si para ello ha de soportar tirar un examen a la basura, lo hará. Respira hondo y mira por la ventana. El sol ya se ha ido, se ha ido ocultando poco a poco por el horizonte a medida que una otoñal niebla se ha ido asentando a lo largo de la tarde. Cada vez más densa, cada vez más frío. Siente frío. Respira hondo. Todo a su al rededor es frío, su habitación, su casa, el ambiente, su vida. Cierra el libro sin ni siquiera pensar en poner un marcapáginas. Recuesta su cabeza en la pared, mira al techo. Qué mierda. Vuelve a agachar la cabeza, vuelve a suspirar, y vuelve a mirar por la ventana. Decide subir la calefacción, ¿qué más puede hacer? Tendrá que aprender a vivir con un frío permanente que le recuerde que su vida ya no es la de antes. Se acerca a la ventana, y mira más allá. Más allá de los edificios, de los cipreses que puede ver del cementerio local, de los pinos de las colinas que rodean el pueblo. Más allá de los Pirineos, más allá. ¿Qué pretende encontrar? ¿La respuesta? ¿Un por qué a todo lo que ha sucedido? Respira hondo, observa como un gato solitario pasea por la calle hasta llegar a un arbusto, bajo el cuál se esconde. Y piensa en que seguro que el animal va a tener una noche mucho más cálida que ella, por mucho que se refugie en mantas y mantas. Sí, tendrá que aprender a vivir una nueva vida mucho más triste que la que había conocido, y eso va a ser muy duro.




texto de: http://imaginaydesea.blogspot.com , me encanta su blog.

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