20 jul. 2012

La atrayente desgracia.

Le cogía la mano y podía sentir como sus pies despegaban de la tierra, se fundían en un abrazo y podía sentir el calor que ejercía sobre ella, entremezclado con el miedo. Se aferraba a su alma gemela, a su media naranja aunque poco creía eso ya. Apretaba su mano porque no tenía otra opción, exhausta, miraba como el suelo firme cada vez se veía más diminuto. El viento le removía su enmarañado cabello, sus mejillas se tornaban cogiendo un color azul frío demasiado característico de ella. Sonreía muy a su pesar. Todo se volvía tenue, no estaba nada mal esa sensación, no obstante, estaba junto a la persona, si se le puede denominar así, que le había hecho pasar los peores años de su vida. La cara de ella era pálida, el rostro se le formaba de malas pasadas. La de él, estaba llena de odio, ira contenida, retenida en su interior, ella nunca había visto una persona tan poco merecedora de la vida.
Solo quería escapar de la realidad, de todo aquello que atraía dolor halla donde fuera, con su recuerdo presente, le era imposible. Él no iba a permitir que se fuera, otra de sus presas. Para ella era terrible esa sensación. 
Seguir ella sola sería posible, sobre todo si se lo proponía, pero que él la dejara, la idea se desvanecía conforme el avión avanzaba y se alejaba de su vieja pero querida vida. Adentrándose en una nueva que no le traería más que malos recuerdos difíciles de conllevar. ¿Qué otra opción tenía?




1 comentario:

  1. Imágenes de ayer en weheartit.com, no? jajajaja Es que cuando estaba buscando las que usé yo, topé también con la última que has puesto :3

    Esta entrada me ha traído a la mente una idea que tenía pensada desde hace días pero que la tenía bastante olvidada. Cuando publique las segundas partes prometidas, intentaré publicar esto... jajaja

    Gracias por ser tan fiel en mi blog <3

    ResponderEliminar